En la Plaza Don Juan de Austria, donde convergen las avenidas del Cid, Carlos V, Menéndez Pelayo y la calle San Fernando, se ubica la fuente de las Cuatro estaciones. Se trata de una alegoría a la agricultura, mediante cuatro esculturas de mujer.

Su emplazamiento, rodeada de un incesante tráfico por la confluencia de vehículos, tranvía y coches de caballos, hace que sea complicado detenerse y analizar sus características.

Así, en dirección a la avenida de Carlos V, con larga túnica, se representa al invierno. Mirando a la Avenida del Cid, una fémina con túnica corta y uvas, el otoño. Frente a la avenida Menéndez y Pelayo, ataviada con aires florales es representada la primavera. Y al este, hacia la calle San Fernando, con una hoz y unas espigas, el verano.

El monumento fue encargado al escultor sevillano Manuel Delgado Brackenbury e instalado en 1929. Desde 1921, esta zona había quedado falta de ornamentación debido al ensanche de la vía que había propiciado el desmontaje de la famosa pasarela, que durante 25 años actuó como portada de la feria de Abril que por entonces se celebraba en el Prado de San Sebastián.

La construcción de la fuente fue fruto de las reformas de renovación urbanísticas que trajo consigo la preparación de la ciudad para la celebración de la Exposición Iberoamericana de 1929 en la que las fuentes adquirieron un papel protagonista.

Detalles

La actual plaza formaba parte del Prado de San Sebastián, aunque contaba con nombre propio desde finales del siglo XVIII cuando se construyó la Puerta Nueva o de San Fernando. El derribo de la puerta y la posterior construcción de la Pasarela la convirtió en uno de los lugares más frecuentados y emblemáticos por dar acceso a la Feria de Abril. Desde entonces ha mantenido la denominación popular de Pasarela o Pasadera a pesar de la rotulación oficial que pasa más bien desapercibida.

Iluminación actual de la fuente

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