Al pasar por la calle Cabeza del Rey Don Pedro llama la atención el busto de piedra de Pedro I en una hornacina.
Esta calle se encuentra en el casco antiguo de la ciudad y su historia está unida a la de la vecina calle Candilejo.

En torno al polémico Rey, apodado el cruel, aunque también el justiciero, se pueden encontrar varias leyendas populares, una de ellas tiene que ver con su propia cabeza:
La calle en aquel momento recibía el nombre de los Cuatro Cantillos, y en su confluencia con la calle Candilejo se dice que tuvieron lugar los hechos.
Todo comienza con una rivalidad entre el Rey Pedro I y la familia de los Trastámara-Guzmán, de los cuales un caballero se dedicaba a ir ensuciando el nombre del Rey. Se dice que Pedro I no podía enfrentar directamente a él puesto que de hacerlo podría desembocar en una guerra civil con la poderosa familia, por lo que el monarca optó por otras vías.

Pedro I se encontró una noche con el caballero en la calle de los Cuatro Cantillo, donde le dio muerte. De estos hechos fue testigo una mujer mayor, que asomó un candil a su ventana para intentar ver qué ocurría, aunque sin poder distinguir a los combatientes, un hecho que le comentó a su hijo.

Al día siguiente la ciudad entera conocía ya la noticia y el padre de la víctima acudió al monarca para pedir justicia por el asesinato. Ante lo que Pedro I aseguró que si la persona que mató al caballero aparecía, su cabeza sería puesta en un nicho en la calle en la que se cometió el crimen. Para ello, se ofreció una gran recompensa.
Madre e hijo acudieron a ver al rey. Pedro I, al verse acusado entregó la recompensa. También cumplió con la promesa de colocar la cabeza del asesino en el nicho del lugar de los hechos, pero lo hizo con la cabeza metida en una caja de madera, quedando fuera de la vista.

Se dice que no fue hasta su muerte, cuando se abrió la caja, revelando en su interior una cabeza de piedra de Pedro I, reconociendo así su crimen. La cabeza se conserva en una hornacina en la que es hoy calle Cabeza del Rey don Pedro y en la calle desde la que la mujer se asomó, hoy Candilejo, puede verse un candil colgado.
#AlanteTours #FreeTours #Sevilla
