Son muchas las ciudades en las que están presentes estos árboles frutales. Tienen su origen en China, aunque fueron los musulmanes quienes lo trajeron y plantaron por varias razones:

  • Por sus propiedades medicinales
  • Por su olor, especialmente en primavera
  • Y por un proverbio chino que afirma que están vinculados a la felicidad de quien los planta
Patio de los naranjos

Quizás por esta última razón encontramos unos sesenta mil ejemplares por las calles y plazas de Sevilla. Eso sí, son naranjos de naranja amarga, borde o agria, lo que confirmaría que fueron plantados por su olor, no para consumo.

Una plaza del centro rodeada de naranjos

Son recolectados de forma manual entre diciembre y febrero por una empresa subcontratada por el Ayuntamiento y, aunque aproximadamente un 25% se desperdician porque caen prematuramente y por otros factores, la mayoría se usan para hacer numerosos productos como la mermelada de naranja amarga, licores, compostaje o aceites.

Mermelada de naranja

La buena combustión de la piel de la naranja permitió en el pasado que se usaran para hacer material explosivo. Además, cuando el naranjo florece en primavera e impregna las calles por ese maravilloso aroma, el azahar, su flor, también es utilizada para la elaboración de fragancias y perfumes.

La flor de azahar brotando
fragancia con aroma de azahar

Los expertos distinguen el naranjo amargo del dulce, este creado por el hombre sobre el siglo XV, de muchas maneras, pero hay un truco infalible que no falla. Y es que hay que fijarse muy bien en la hoja de este árbol…

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